Cómo prevenir y afrontar el mal de altura en Cusco
Al llegar a Cusco, una ciudad situada a 3,399 metros sobre el nivel del mar, algunas personas pueden experimentar los efectos del mal de altura, también conocido como soroche. Aunque suele ser una condición temporal y manejable, es recomendable dedicar el primer día al descanso, permitir que el cuerpo se adapte gradualmente a la altitud, mantenerse hidratado y optar por una alimentación rica en carbohidratos. Asimismo, es aconsejable evitar el consumo de alcohol, tabaco y comidas con alto contenido de grasa durante los primeros días.
¿Por qué se produce el mal de altura?
El soroche, o mal agudo de montaña (MAM), aparece debido a la disminución de la presión atmosférica en zonas de gran altitud. Como resultado, el organismo recibe menos oxígeno del habitual, lo que puede generar diversas molestias mientras el cuerpo se adapta a las nuevas condiciones.
Síntomas más frecuentes
La falta de oxígeno afecta especialmente al cerebro, por lo que los síntomas más comunes incluyen dolor de cabeza, mareos, dificultad para respirar y sensación de desorientación. En casos más severos, pueden presentarse problemas respiratorios incluso en reposo, opresión en el pecho o cambios en la coloración de la piel, que adquiere tonos azulados o morados.
¿Qué hacer si aparecen los síntomas?
Si comienza a sentirse mal, lo más importante es evitar seguir ascendiendo. Se recomienda descansar, reducir cualquier esfuerzo físico y mantenerse bien hidratado. También puede ayudar realizar respiraciones lentas y profundas para favorecer una mejor oxigenación del organismo.
Recomendaciones para prevenir el soroche
Aclimatación: Cada persona se adapta a la altitud de manera diferente, por lo que es recomendable tomarse los primeros días con calma. Actividades ligeras, como recorrer la ciudad o realizar un City Tour, suelen ser adecuadas siempre que se camine a un ritmo pausado.
Hidratación: Beber agua de forma constante es fundamental, ya que la deshidratación puede intensificar los síntomas del mal de altura.
Alimentación: Una dieta equilibrada y rica en carbohidratos favorece la adaptación. Frutas, cereales y granos andinos como la quinua y la kiwicha son excelentes opciones para mantener la energía durante el viaje.
Hoja de coca: Utilizada tradicionalmente en los Andes, la hoja de coca es apreciada por sus propiedades que ayudan al organismo a adaptarse a la altura. Puede consumirse en infusiones o caramelos.
Sorojchi Pills: Estas pastillas son una alternativa popular para aliviar los síntomas del soroche y pueden adquirirse en farmacias autorizadas de Cusco.
Oxígeno portátil (Oxishot): Muchos hoteles cuentan con este recurso para brindar apoyo a los viajeros que presentan dificultades respiratorias. Las personas con enfermedades cardíacas o respiratorias deben consultar con su médico antes de viajar a zonas de gran altitud.
Con una adecuada aclimatación y siguiendo estas recomendaciones, la mayoría de visitantes puede disfrutar de Cusco y sus impresionantes atractivos sin mayores inconvenientes.